PRETEMPORADA EN LAS LEÑAS II
Fue impresionante la subida a “Marte”, creo que es la parte más bonita del Valle de Las Leñas. Como su propio nombre indica es otro planeta. No puedes dejar de abrir la boca desde la subida, que dura ni más ni menos que una hora, hasta que comienzas a esquiarla para llegar de nuevo a la base de la estación. Mires hacia donde mires, el espectáculo natural te deja sin palabras. Aquella grandiosidad te hace sentir insignificante.

Un paisaje nevado, enmarca un telesilla en el que tienes la sensación de ir volando porque la altura es impactante. Te ves rodeado por montañas de cinco mil metros, y la sensación es como la del buceo entre arrecifes interminables pero en vez de agua, lo que roza tu cara es un viento helado. Una sensación absolutamente conmovedora.
También ha sido toda una experiencia entrenar Slalom con Leonardo Martínez, conocido en Argentina como Poke, que es el primer argentino que ha participado en unas Paralimpiadas.

Fue invitado a Vancouver 2010 donde vivió una experiencia única que ha compartido con nosotras y cuya pasión nos ha contagiado absolutamente. Fueron tan buenos los resultados obtenidos en el día de entrenos que compartimos y tanto lo que podemos aportarnos deportistas de ambos países hermanos, que deseamos que Poke venga a entrenar a Sierras Nevada con el Equipo de la Fundación También la próxima temporada de invierno 2010-2011, que aquí en Argentina será verano.

El siguiente día de entreno Poke no pudo a compañarnos por culpa de una lesión de hombro que lleva un tiempo arrastrando y que una caída empeoró, ¡es lo que tiene este deporte! hay que cuidarse y una mala caída puede arruinar varios días de entrenamiento. Pero el que quiso ayudarnos y al que nuestros técnicos agradecieron su trabajo, fue el hermano de Poke, Andy, quien forma equipo con este entrañable deportista paralímpico.

Andy ayudó a Martín y a Jose, nuestros técnicos, a trazar en una pista increíble de Las Leñas llamada Urano, un Gigante de 28 puertas y un Slalom de 32. Un gran trabajo en un día de ventista y poca visibilidad.

La pena fue que no pudiéramos disfrutar y trabajar la técnica lo suficiente ya que las condiciones meteorológicas no dejaban de empeorar. Ese día nos dimos un par de sustos esquiando ya que al pisar los montones de nieve virgen que creaban las fuertes ráfagas de viento, el esquí se quedaba clavado y enterrado y la caída estaba asegurada.
También en las subidas en la percha encontramos algún que otro problema ya que el fuerte viento hacía que costara sobremanera mantener el equilibrio mientras aquel aparato tiraba del monoski gracias a la cuerda que lleva incorporada. El sistema permite, una vez que llegas a la cima de la montaña, soltar la cuerda y que quedes libre de la percha.
El problema es que si no tiras de la cuerda en el momento preciso no se suelta y te quedas “vendido” a tal aparato. Si no fuera porque nuestros técnicos están en todo, una servidora podría haber dado la vuelta a aquella percha colgando de una cuerda o haber caído desde gran altura. Tras este gran susto no puedo más que agradecer a los técnicos del equipo su cuidado y su visión al ponerse en el botón de “stop” por lo que pudiera pasar.
En definitiva, los días de esquí han sido sumamente productivos, pero como la montaña es así y hay parámetros que se escapan a las previsiones y las planificaciones, este día en cuestión no fue del todo como deseábamos. Pero nos quedamos con el esfuerzo realizado y con que esquiar con niebla, viento y a temperaturas de 25 grados bajo cero, curte. Y mucho.

















