¡¡HOY CUMPLO 20 AÑOS!!

Hola a tod@s, en vista del profundo interés de tantos medios en este día tan importante en el que mi madre y yo cumplimos 20 años, escribo para decir GRACIAS por los cientos de mensajes de apoyo y felicitaciones que estamos recibiendo sin cesar.

Me gustaría compartir estas bellas palabras con vosotros…

Saber perdonar, veinte años después.

Un 17 de Octubre de hace 20 años la banda terrorista ETA arrancó las piernas y secciono 3 dedos de la mano izquierda a Irene Villa. Su madre, Mª Jesús González perdió una pierna y un brazo. Lo que no consiguieron arrancar fue su optimismo. Ese mismo día, ETA  asesinó con otra bomba lapa al comandante del Ejército de Tierra Francisco Caballar; por la tarde, mutiló gravemente al comandante de Infantería Rafael Villalobos. Los autores del atentado contra Irene Villa aún no han sido condenados por ello.

El reloj marcaba las 9 menos 5 de la mañana. Era jueves y tocaba gimnasia. Por fin ese año jugaba de pivot y quizás conseguiría ser la capitana de Las Vikingas, su equipo de baloncesto. Su madre Mª Jesús conducía como cada mañana un coche rojo que minutos después aparcaría junto a la Comisaría donde trabajaba. En el asiento trasero reposaba una mochila con libros recién forrados de 8º de EGB, una carpeta con fotos de Alejandro Sanz y planes de ir a patinar sobre hielo el próximo fin de semana. Apiladas en la guantera cintas de casette de los Beathles y adosada bajo los asientos del coche una sanguinaria bomba de ETA. Minutos antes, mientras desayunaban, pudieron escuchar la explosión de la primera bomba que tiñó de sangre, metrallada y dolor aquel jueves de Otoño. Irene preguntó intuitivamente a su madre:¿Nadie quiere hacernos daño a nosotros, ¿verdad?,- Claro que no- Eso sólo le ocurre a gente importante, y nosotros no lo somos- . A continuación llegó el horror. Veinte años después nadie ha querido enseñarles las fotos de cómo llegaron a los centros sanitarios. El primer médico que atendió a Irene en el Hospital Gómez Ulla de Madrid no atinaba a encontrar vida entre el amasijo de carne y huesos (sic) que veía en la camilla. Y ahí precisamente se produjo uno de tantos milagros que arrancaron de una muerte en vida a Irene Villa. Los cirujanos tuvieron la sangre fría y la pericia de intentar salvar una de las rodillas de Irene. Lo fácil hubiera sido cortar las dos piernas a la misma altura pero gracias a esa rodilla Irene no sólo volvió a andar sino que a los 18 sacó a la primera el Carnet de Conducir, se ha recorrido medio mundo, ha practicado todos los deportes de riesgo que se le han cruzado en el camino, cuelga con orgullo en su casa las medallas conseguidas esquiando y hace muy pocos meses entró del brazo de su padre en la Iglesia donde le esperaba Juan Pablo, su marido, amigo y cómplice de planes de futuro al que ya estaba predestinada aquel 17 de Octubre. Cuando Mª Jesús despertó de la anestesia apenas le importó verse sin brazo y sin pierna. Su obsesión era Irene,  pero como nadie atinaba a responderle se temió lo peor. El coma de Irene duró 3 dias y al despertar rezó. Estaba viva, tenía familia y quizás con suerte se trataba de un mal sueño. Rezó como acostumbraba a hacerlo cada noche al dar gracias a Dios por jugar al baloncesto, por ir a remar, por las acampadas junto a su hermana. Su madre siempre ha dicho que para Irene todos los dias eran “el dia más feliz de su vida”. Un mes después del atentado madre e hija pudieron darse un abrazo del que todavía no se han separado. Para la hija fue decisivo el razonamiento de la madre: “Irene, tenemos 2 opciones. La primera es vivir siempre amargados, sufriendo, maldiciendo a quienes nos han hecho esto y encerrarnos a llorar. La segunda es mirar hacia delante con optimismo para recuperar nuestras vidas.” A partir de ese momento todo fue distinto. ETA no iba a conseguir que odiaran. Y esto a pesar de los cerca de 40 quirófanos que todavía tendrían que pasar, del dolor de contemplar las secuelas del sufrimiento que este atentado dejó en su hermana, su padre y su abuelo, -los peores parados porque asistieron a una tragedia sin poder hacer nada- y de un implante de titanio solo apto para valientes que durante 3 largos años le dejó como inquilina una bacteria que le originaba un dolor perenne. Irene Villa y Mª Jesús González han optado por el perdón. Asegura Irene que si no hubiera perdonado a los etarras estaría ligada a ellos toda la vida. Por suerte, lo que está es vacía de rencor pero llena de ganas de transmitir su apuesta radical por la vida a quienes han pasado por circunstancias semejantes Por ese motivo el próximo 17 de Octubre habrá fiesta en la casa de Irene y Mª Jesús. Este año toca celebrar los primeros 20 años de su segunda vida. Estarán sus sobrinos, los hijos de su hermana Vivi que son el orgullo de la abuela. Estará la ternura recia de Juan Pablo brindando en su honor, y estará el agradecimiento de todos los que hemos aprendido a perdonar ¡a pesar de todo! Esta lección de vida es gratis. Feliz cumpleaños. Eva Fernández
Todos los datos reflejados en este artículo están recopilados en el libro “Saber que se puede. Veinte años después”. Irene Villa, Mr Editores.Madrid 2011.


Buenos días, Irene. Aquí tienes a otra persona más que se suma a la lista de aquellas que hoy se acordaron de tí y de tu madre. (Y de otras víctimas…) Yo tenía 6 años cuando todo sucedió. Recuerdo que al llegar al cole, a las pocas horas de empezar las clases, nos hicieron salir a todos para guardar un minuto de silencio. No entendíamos nada, éramos demasiado inocentes y no nos lo tomamos con la seriedad debida. Incluso, algunos, entre los cuales me incluyo, acostumbrados al “jolgorio” y a los juegos, no éramos capaces de mantener la seriedad. El silencio nos parecía algo tan poco común que varios, no pudiemos aguantar la risa (yo al menos, recuerdo que lo intentaba con todas mis fuerzas, pero a esas edades, basta que no te puedas reir para que se te escape la carcajada más grande) y nos castigaron. La verdad es que seguíamos sin entender nada; hasta que nos contaron más en profundidad qué es lo que había sucedido. “Un coche-bomba” es lo que más recuerdo.. ¿Cómo alguien podía montarse en un coche-bomba? ¿Dónde se vendían los coches-bomba? Nos explicaron como funcionaba. ¿Cómo es posibe que exista gente capaz de asesinar por unos ideales sin fundamento para ello? Es que ni aunque lo tuvieran! Así es como empezamos a comprender que no vivíamos en un país libre y que cualquiera era susceptible de ser víctima del terrorismo de ETA. ¿Cómo es posible que niños de 6 años tuvieran más conciencia y sentido común que esos “mayores”? Y ¿¿cómo es posible que ahora los “mayores” que, de hecho, ya lo eran en 1991 sean capaces de plantearse una negociación?? Cierto es que no es plato de buen gusto sufrir un ataque terrorista y perder partes de tu cuerpo, pero con vuestra experiencia, es posible que otras vidas se salvaran. En los hospitales, padres que, como el tuyo, pensaron que una vida sin piernas no era digna de vivir, quizás hoy, le encuentren sentido a la vida de unos hijos que no son físicamente como la mayoría. En mi opinión, no sé cómo todavía no os han hecho un monumento a tí y a tu madre, teniendo en cuenta que por menos, a otros les han puesto su nombre a alguna calle…No os preocupéis, porque en los corazones de muchos de nosotros tenéis el monumento más grande: nuestro aprecio y veneración. Heroinas, que sois unas heroínas!! FELIZ 20º CUMPLE-”RENACIMIENTO” Un afectuoso saludo de vuestra vecina de El Bosque. Susana Rodríguez.


This entry was posted on 170636H Oct 2011 and is filed under Uncategorized. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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