Lo lamentamos.
Aparentemente ha ocurrido un error de conexion.
Por favor refresque la pagina. Gracias.
Gracias.
Albacete - Provincia | ISABEL RUBIO
La niña que fue víctima de ETA nos anima ahora a superar las barreras interiores. Con doce años, sufrió la amputación de sus dos piernas tras un atentado.
Irene Villa, la niña que, con doce años, sufrió la amputación de sus dos piernas tras el brutal atentado de ETA, lanzó esta semana un mensaje de esperanza, optimismo y positividad para “ver la vida como un regalo muy bonito y algo maravilloso que merece la pena disfrutar, sin que nos tengan que comunicar malas noticias para que comencemos a hacerlo”, en el transcurso de su conferencias ‘Las barreras las pones tú’, que pronunció dentro del VI Ciclo ‘España, Hoy’, que organizó la Real Cofradía del Prendimiento.
Antes, frente a los medios de comunicación, y con la condición de no preguntar ni hablar sobre terrorismo, Villa no obvió las dificultades por las que atraviesa España, sobre todo desde el punto de vista económico y del empleo, y abrazó aquéllo de “al mal tiempo, buena cara”, lanzando un mensaje previo de esperanza y de ilusión al conjunto de la ciudadanía, y confiada en el despegue a corto plazo.
Luego, Villa pronunció en varias ocasiones la palabra humildad, como un concepto al que otorgó “la clave del éxito” en una persona, junto a otros como voluntad, disciplina o constancia, enumeró, y que ella se aplicó para poder obtener tres licenciaturas y, además, proclamarse campeona de España de Esquí Adaptado.
Barreras interiores
Irene Villa apeló en más de una ocasión a los jóvenes de la sociedad actual a practicar la “tenacidad y sacrificio para llegar a las metas” que se hayan planteado, y aseguró, basándose en el título de su conferencia que, en muchas ocasiones, “los peores miedos y barreras las tenemos dentro de nosotros, que nos nublan y no nos dejan ver la verdadera realidad. Los miedos hay que mirarlos a la cara, frente a frente, y vencerlos”.
En este sentido, no dudó al indicar que las barreras internas son más limitantes que las físicas, de ahí que se mostró muy orgullosa de la reedición de uno de sus libros, ‘Saber que se puede’, en el que se recomienda que el ser humano entrene la autoestima y autoconfianza, porque todo está en nuestras manos.
La periodista recordó el accidente que sufrió hace más de 20 años y las primeras reacciones de su madre, que la abrazó y la quiso con más cariño que nunca -recordó con nostalgia- en lo que fue un punto de inflexión importante que le sirvió para ver, desde el amor, esperanza y positivismo el mundo que a diario le rodeaba: Siempre hay que asumir lo que nos ha ocurrido y, a partir de ese momento, venirse arriba, indicó Irene Villa en la conferencia ofrecida en Hellín.